Los hombres que padecen enfermedades de próstata tienen más probabilidades de experimentar disfunción eréctil. A medida que los síntomas del tracto urinario inferior se agravan, también lo hace la disfunción eréctil.
Sin embargo, no solo es la próstata y las consecuencias de sus enfermedades, las que afectan al desarrollo de la disfunción eréctil. Hay otras razones que motivan al origen de esta enfermedad.
¿Qué es la próstata y cuáles son sus enfermedades?
La próstata es la glándula del sistema reproductor masculino que se encuentra debajo de la vejiga y delante del recto. Rodea la uretra, que es el conducto que transporta la orina desde la vejiga hasta el exterior durante la acción de orinar, o el semén durante la eyaculación.
Con el paso del tiempo, la glándula prostática experimenta diferentes cambios y puede desarrollar posibles enfermedades que pueden afectar incluso a las relaciones sexuales.
Enfermedades de la próstata
Algunos de los problemas más comunes que los hombres pueden presentar son:
- Prostatitis o inflamación de la próstata. Puede estar causada por infecciones bacterianas o no infecciosas. Si padeces prostatitis presentarás molestias al orinar y mantener relaciones sexuales, y dolor en el área pélvica.
- Agrandamiento de la próstata o hiperplasia prostática benigna (BPH). Es una enfermedad en la que se produce un agrandamiento de la próstata provocando síntomas urinarios tales como dificultad para orinar, flujo débil, etc.
- Cáncer de próstata. La mayoría de los casos de cáncer de próstata se diagnostican en hombres mayores de 65 años. El cáncer de próstata es uno de los más comunes entre los hombres.
¿Existe relación entre la próstata y la disfunción eréctil?
La respuesta es sí. Los tratamientos que pautan los médicos para controlar y sanar las enfermedades de próstata, pueden afectar a la función eréctil.
Algunos medicamentos utilizados para tratar la hiperplasia prostática benigna tienen efectos secundarios que afectan a la erección. Además, el tratamiento del cáncer de próstata puede dañar los nervios y vasos sanguíneos esenciales para la erección, lo que puede conducir a la disfunción eréctil tras el tratamiento.
Las causas de la disfunción eréctil no solo se relacionan con los problemas de la próstata.
La diabetes, la obesidad, las enfermedades en el corazón o la hipertensión arterial son algunas de las causas orgánicas que pueden desencadenar disfunción eréctil. La ansiedad, la baja autoestima, la mala comunicación con tu pareja, el estrés y la preocupación son otras causas, en este caso psicógenas, que favorecen el desarrollo de esta enfermedad.
Consecuencias de la disfunción eréctil
La disfunción eréctil puede tener consecuencias emocionales significativas tanto para los hombres como para sus parejas. Estos efectos emocionales pueden generar ansiedad y estrés debido a la incapacidad de lograr o mantener una erección. En algunas ocasiones, esto puede provocar problemas en la relación, porque puede haber falta de comunicación o pueden surgir sentimientos de culpa y vergüenza al no poder satisfacer sexualmente a su pareja.
Ante un problema de próstata, es fundamental acudir a un especialista para abordar los aspectos emocionales que puede acarrear la disfunción eréctil y poner solución al problema. Además, desde Lyx Instituto de Urología también recomendamos agendar visitas periódicas a nuestra clínica para evitar el desarrollo de posibles enfermedades y revisar que todo esté bien.
¿Cómo tener una buena salud prostática y sexual?
Algunos consejos que ayudarán a tener una buena salud en la próstata y evitar posibles problemas prostáticos son los siguientes:
Acudir regularmente al urólogo
El diagnóstico de un médico es esencial para encontrar el origen del problema de la disfunción eréctil, y así elegir la solución más adecuada para tratarla. Además, las revisiones periódicas son imprescindibles para detectar posibles enfermedades a tiempo. Se recomienda acudir a revisión mínimo una vez al año, pero dependiendo de cada paciente el número de visitas variará.
Comer de forma equilibrada y saludable
Una dieta equilibrada es fundamental para la salud en general y además ayuda a controlar los síntomas de la hiperplasia benigna de la próstata (HPB). Se recomienda ingerir frutas, verduras, legumbres, cereales…y evitar alimentos ricos en grasas saturadas, ya que son nocivas para la próstata.
Mantener una buena hidratación
Beber al menos dos litros de agua mejorará la micción y el entrenamiento vesicular. No obstante, no es recomendable ingerir muchos líquidos en situaciones concretas, como previo a los viajes largos, para así reducir la necesidad de orinar constantemente durante el trayecto.
Evitar el tabaco y el alcohol
Ambas sustancias no solo son perjudiciales para superar el problema de disfunción eréctil, sino que también están poniendo a prueba tu salud. La nicotina puede afectar negativamente a la hora de alcanzar una erección por su capacidad vasoconstrictora que altera la circulación de la sangre del pene.
Realizar ejercicio físico diario
La actividad física ayuda a controlar los niveles de grasa en el cuerpo y a mantener tu cuerpo saludable. Caminar durante 30 minutos al día, subir escaleras o ir al gym también ayudará a controlar los síntomas del HPB.
Tener una vida sexual activa
Tener sexo con tu pareja tiene muchos beneficios en la piel, el corazón, y, en el caso de los hombres, en la próstata. Algunos expertos apuntan a que eyacular mejora el funcionamiento de la próstata.
Comer sano, practicar deporte, acudir al urólogo periódicamente o, en general, llevar un estilo de vida saludable, ayuda a evitar los problemas en la próstata. Sin embargo, esto no será suficiente si necesitas tratar una enfermedad concreta. Consulta con nuestros especialistas, ellos te ayudarán a tratar posibles enfermedades y mantener una buena salud prostática.
